Una vez más me toca empezar de nuevo, pero aunque las situaciones cambien, en el fondo nada varía. Cambias de gente y de ambiente pero todo el proceso social que se sigue es exactamente igual al anterior. Solamente cambia la habilidad para manejar las relaciones sociales.
Pero me he adelantado al proceso porque ese es el segundo paso. El que estoy viviendo ahora es el del desprendimiento de todo lo que antes tenía y era lo esencial de mi vida...en definitiva, era mi realidad y ahora no son más que recuerdos que se esfuman poco a poco en la distancia.
Ahora mismo sólo aguardo a que llegue el segundo movimiento en este juego infernal y me toque a mí mover ficha, al menos a mi yo consciente, ése que no es presa de las circunstancias sino que actúa, cambia...elige.
Espero que esta horrible experiencia de perder todo lo que tenía sea positiva en alguno de sus aspectos y cuando llegue el momento de la nueva vida sepa defenderme y mantener la dignidad, demostrando así que soy capaz de aprender de los errores propios y ajenos.