Sigo respirando porque no hay otra salida, porque no tiene remedio. Estoy viva...pero como decía la canción que ahora escucho "vivo por inercia absurda". Me siento ajena a todo lo que me ocurre, es como si fuera un escenario en el que bailan miles de títeres siniestros disfrazados de mis peores pesadillas. Yo...yo...siempre yo. A veces me detesto. Se me hace insoportable cargar conmigo cada día. Escucharme me tortura...me cansa.
Y la soledad...ella nunca me abandona. Tengo "conocidos", gente con la que mantego una relación vana, con la que hablo de temas triviales y no saben nada de lo que siento. Y aquél que sabe todo, el que siente cada cosa que siento y atiende a mis súplicas de compañía sin más preguntas...esta demasiado lejos. Otra gran asesina: "la distancia".
Siento que todo lo que he hecho en mi vida no ha servido de nada. Siempre es lo mismo. Todo cíclico y a la vez que con un pie avanzo unos centímetros, con el otro retrocedo veinte pasos. Así voy descuidando mcuhas cosas por preocuparme de otras más importantes, o menos, no lo sé.
Cuando me acuesto en la cama por la noche y empiezo a pensar en lo que soy, en lo que hago(sobretodo en lo que no hago) me siento abandonada. Abandonada por mí misma a la suerte de mi pobre corazón hecho pedazos y mi mente insulsa que me pide la rendición a gritos. Hay una parte de mí que no quiere caer, que se niega a aceptar esta huída que el resto de lo que soy propone como única salida.
Me abrazo fuerte a las sábanas y me digo en voz baja: "Tú puedes...lucha...vale la pena...puedes hacer que todo cambie...no te rindas" y hay un momento en el que llego a pensarlo...pero cuando abro los ojos por la mañana, no me lo creo. Y necesito fuerzas, valor para no dejar de lado lo que me importa y tirar por la borda lo que siempre he valorado como fundamental.
No puedo dejar de poner una oración preciosa que mi madre me enseñó cuando yo era pequeña. Aunque mi religiosidad haya cambiado con el tiempo y hoy no sea algo que tenga claro, me sigue ayudando:
"Padre, dame VALOR para cambiar las cosas que puedo.
PACIENCIA para aceptar aquéllas que no puedo cambiar. Y SABIDURÍA para reconocer la diferencia."
STA. TERESA DE JESÚS.
7 comentarios
Escribe un comentario
« El escudo... | Inicio | Los niños... »
Todos nos hemos sentido así alguna vez, vacíos, inútiles, divagando entre lo que quieres y debes hacer. Piensa en ti no en los demás, en lo que realmente te hace feliz y lucha por eso. Por muchas zancadillas que te ponga la vida tienes que seguir caminando y esquivando obstáculos, pero cuando lo consigas, tendrás la satisfacción de decir que la vida te ha puesto a prueba pero tu examen ya ha sido aprobado, entonces, no mires atrás.Un beso!
Esa misma frase, que conocí a través de un libro no hace mucho, también me la repito yo muy a menudo. Pero hay un poemita de Tirso de Molina que a mí me gusta mucho más utilizar:
"Si lloras, lloro contigo/ alégrame tu contento/ lo mismo que sientes, siento/ ¿y me llamas mal amigo?"
Aférrate a esas palabras (y a las que he escrito en mi blog, que, por qué no, también van dirigidas a ti) y aférrate a mí si me necesitas. Ya sabes dónde encontrarme.
¡Mucho ánimo!
Ay mi chiquitina... creo que necesitamos horas de charla tú y yo... sin escudos... sin preguntas...
Cuidate Cele
Cada mañana cuando despiertes, siéntate un momento en tu cama, cierra tus ojos, respira hondo (varias veces), y no pienses en nada, pon tu mente en blanco.
No pienses, no te preguntes, no te cuestiones. Ahora se trata de sobrevivir, no de resolver. Y durante el día, cuando estés pensando en todo, y te de miedo, has lo mismo. Cierra tus ojos, respira hondo, y para de pensar.
Ahora pensar no sirve. Todo esto SI va a pasar, cuestionarte sólo hace que mientras todo pasa la vida sea más difícil. SI va a pasar, SI vas a estar mejor, SI vas a encontrarte a ti misma. Así que concentrate en respirar. Cuando ya puedas respirar sin que te duela el pecho y sueltes una lágrima, seguimos con lo demás.
No estás sola. Cuando alguien que no te conoce ha pasado por esto mismo, se vuelve tu hermano. Aquí nos tienes a todos tus hermanos, y no te vamos a dejar caer.
Voy a hacerlo ale...porque sé que os tengo ahí, haciendo el camino a mi lado, aunque no os vea. Y siento cada palabra que me decís como la del mejor de los amigos. Ojalá vuestra compañía siga dándome ánimos para seguir luchando. Gracias a todos...sinceramente. Entrar en mi blog y leer todas estas cosas tan bonitas me da fuerzas para continuar ;)
¿Y quién diantres es el que lleva la contabilidad de tu vida para que te preocupe si no ha servido para nada?
Toma en este momento lo que te es necesario o importante... y guarda en cajas todo lo que se fue al pasado. No te digo que lo borres, pues por más negro que sea, fue algo tuyo.
Ahora planta los pies en la tierra y comienza a vivir tu vida. ¿Qué la suma de todos tus problemas te superan? Pues entonces separales, robales o arrebatales un espacio para ti y ocupalo. Si, ocupalo o los malandrines problemas regresarán a él en desbandada. Metete al curso de jardinería que siempre ha quedado en segundo plano, o ve a esas reuniones de poesía que tanto te hablaron... o recorre jardines, calles o lo que gustes... pero has tuyo ese espacio.
Lo peor sería dejar que nuestra vida escapara por falta de tiempo.
En fin...
porfa dime como pones cosas en el blog nuevo q has creado si lo saves ponte en contacto conmigo gracias......