El escudo...
¿Quién me va a prestar un escudo para proteger mi alma cuando ya todo el sentimiento se ha caído de la cama? Debo confesarlo...yo,la invencible, ahora siento miedo... Ya nada es como antes, todo ha mutado en un caos infernal y las horas a veces se hacen eternas y a veces pasan tan deprisa que ni siquiera me doy cuenta cuando pierdo los minutos. Demasiado perder en este último tiempo...¿Cuándo va a empezar el momento de ganar?
Tengo una protección, un escudo, pero no me guarda del sufrimiento sino de exteriorizar todo lo que me pasa... siempre callo cuando no debo y hablo más de la cuenta de cosas sin sentido que no aportan más que toneladas de basura sobre este corazón ya embarrado por el daño.
Es divertido quedar como la mala, siempre y cuando no se acepten las críticas. Ahora no sé bien si he salido victoriosa o me han dejado de lado por imposible. No puedo cambiar, no quiero hacerlo. No hay nada contra mí y sin embargo creo que el mundo me da la espalda y susurra mi nombre en rincones oscuros para maldecirme...deseando que desaparezca. (Será afán de protagonismo...)
Quiero salir de aquí, me estoy ahogando... me asfixio entre el dolor y la amargura. Todo lo que me rodea me da pánico y tengo la horrible sensación de estar atrapada en un juego perverso cuyo principal objetivo es verme caer ante cualquier obstáculo. Y ellos se ríen cada vez que tropiezo. Y yo pido perdón sonrrojada de vergüenza y ellos sueltan más carcajadas. Me ahogo...no me dejan respirar...me muero y la rendija por la que entra un poquito de luz es cada vez más pequeña y se aleja constantemente. Aire...Padre...aire. Algún día contaré la historia. Sé que ellos van a seguir riendo.
Lo único que me da esperanza, que afloja la cuerda que llevo al cuello y tira de mis manos para que salga de este hondo malestar, está demasiado lejos. Abrázame fuerte...había una canción preciosa..."Abrázame fuerte, Lady Laura...Y cuéntame un cuento...Y hazme dormir..." No soy más que una niña, pero nadie me viene a arropar por las noches. Nadie me canta nanas por las noches. No hay nadie que vele mi sueño y disfrute acariciando mi pelo mientras me ve dormir... Sólo quiero un beso. ¡Qué caros están últimamente! Ni pidiéndolos a gritos me los regalan...
Me asfixio. Quiero salir de aquí. Dame la mano. No me dejes sola. No...no te vayas. No puedo respirar. Me muero. Tengo miedo...

ale dijo
Muchas veces la vida se trata de cerrar los ojos, aferrarse duro a la tierra, y esperar que pase.. que pase el miedo, que pase el dolor, que pase lo malo. Un abrazo
2 Noviembre 2005 | 12:50 AM