Sigo de luto...
Llevo tanto tiempo guardando luto que me parece de risa que vengas ahora con afanes absurdos de pintar de colores mi corazón que a fuerza de golpes se ha vuelto gris eterno.
Llegas con sonrisas y temas triviales como queriendo dejar entrever que ya todo está superado para ti... ¿cuánto hace de tus llantos de niño sobre mi pecho? Yo no puedo olvidar...
Amistad, dices... me esforcé en ser tu compañera de risas, tu amiga, tu confidente de tardes de café interminables, tu hembra y tu puta. Inventé por ti los más dulces besos, las más tiernas caricias y las más voraces entregas en los sitios más insospechados.
Ni la reina del Nilo tuvo tan consentido a su desolado Marco Antonio como yo a ti, cuando regresaba de alguna derrota. No intentes venderme arco iris ahora, después de teñir de desilusión todo mi cielo.
Ya es demasiado tarde, pero aún es pronto... siempre he dicho cosas incoherentes. Me siento muy mal por sentir lo que digo, pero que te perdone Dios porque yo no estoy dispuesta a hacerlo.

kreaten dijo
Muy gotico y muy bonito.
15 Noviembre 2005 | 10:40 PM